Cuando se plantea construir una vivienda, preparar una finca o acondicionar una parcela, uno de los primeros trabajos que puede ser necesario realizar es la excavación y el movimiento de tierras.
En Asturias, las características del terreno hacen que cada actuación sea diferente. La pendiente, el tipo de suelo, la presencia de roca, los accesos y el volumen de tierras que habrá que mover son algunos de los factores que conviene estudiar antes de comenzar.
¿Qué trabajos puede incluir una excavación?
Una excavación puede realizarse con diferentes objetivos, dependiendo de las características del proyecto y de la parcela.
Entre los trabajos más habituales encontramos:
- Preparación de terrenos para construir.
- Excavaciones para cimentaciones.
- Nivelación de parcelas.
- Movimiento de tierras.
- Apertura y acondicionamiento de caminos.
- Excavación de zanjas.
- Preparación de accesos.
- Retirada de tierras.
- Acondicionamiento de terrenos con desnivel.
Por eso, cuando se habla de una excavación no se está haciendo referencia a un único tipo de trabajo.
El tipo de terreno es fundamental
Antes de comenzar una excavación conviene conocer las características del suelo.
No se trabaja igual sobre tierra, arcilla, grava o roca. La presencia de piedra puede hacer necesario utilizar maquinaria diferente y modificar la planificación.
La pendiente también tiene una importancia considerable. Una parcela inclinada puede requerir trabajos de nivelación o soluciones adicionales para garantizar la estabilidad del terreno.
En determinadas situaciones pueden ser necesarios drenajes, escolleras o muros de contención.
Los accesos condicionan el trabajo
Otro aspecto que muchas veces se pasa por alto es el acceso de la maquinaria.
Las excavadoras y el resto de maquinaria utilizada necesitan llegar hasta la zona de trabajo. En determinadas fincas asturianas los caminos pueden ser estrechos, presentar pendientes importantes o estar rodeados de construcciones.
Por este motivo, una visita previa al terreno permite comprobar qué maquinaria puede utilizarse y cómo organizar los trabajos.
¿Qué hacer con las tierras extraídas?
Una excavación no termina cuando se retira el terreno.
Hay que determinar qué cantidad de material se va a generar y qué destino tendrá posteriormente.
Dependiendo del proyecto, algunas tierras pueden reutilizarse dentro de la propia parcela para realizar rellenos o nivelaciones. En otros casos será necesario retirarlas y organizar su transporte y gestión.
Planificar este aspecto desde el principio permite evitar desplazamientos innecesarios y controlar mejor los costes.
Excavaciones para proyectos de construcción
Las excavaciones pueden formar parte de proyectos muy diferentes, desde la preparación de una parcela para una vivienda hasta la apertura de accesos o la ejecución de trabajos de cimentación.
En todos los casos, la planificación previa es fundamental.
Si estás buscando profesionales para realizar excavaciones y movimientos de tierra en Asturias, Pronalon dispone de servicios especializados para diferentes tipos de terrenos y proyectos.
Puedes consultar sus trabajos de excavaciones y movimientos de tierra y conocer las soluciones que ofrece para la preparación y acondicionamiento de terrenos.
Preparar correctamente el terreno
Antes de comenzar cualquier trabajo de movimiento de tierras es recomendable estudiar la parcela, sus accesos, su pendiente y las características del suelo.
Una buena planificación permite determinar la maquinaria necesaria, organizar la retirada o reutilización de las tierras y anticipar posibles dificultades.
Además de las excavaciones, hay proyectos en los que es necesario retirar previamente una construcción existente. En esos casos, la demolición puede ser el primer paso antes de preparar nuevamente el terreno.
Pronalon también realiza trabajos de demoliciones y derribos en Asturias, completando así diferentes fases relacionadas con la preparación de parcelas.
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